
- 250 g piña
- 250 g manzana
- 80 g harina
- 1 pizca de sal
- 30 g azúcar glacé
- 1 yema de huevo
- 1 clara de huevo
- 150 ml vino blanco de postre
- 30 g mantequilla fundida
- abundante aceite para freir
- azúcar glacé para espolvorear
En un cuenco grande tamizar la harina junto con la sal. Añadir el azúcar y, sin dejar de remover, incorporar el vino, la yema de huevo y la mantequilla fundida. Trabajar la masa hasta que quede homogénea. Tapar y dejar reposar media hora. Pasado este tiempo, montar la clara de huevo e incorporar a la masa con movimientos envolventes.
Limpiar la piña y cortarla en rodajas y cada rodaja en cuartos. Pelar y descorazonar las manzanas, cortarlas también en rodajas.
Rebozar la fruta y freír en abundante aceite caliente. Escurrir sobre papel absorbente y servir templada.
