
- 12 sardinas medianas
- 6 lonchas de tocino fresco
- 2 dientes de ajo
- perejil en rama
- zumo de dos limones
- pan rallado suficiente
- 75 ml aceite de oliva
- sal
Lavar las sardinas y retirar la cabeza y la raspa dejándolas abiertas como un libro; rociar con un poco de zumo de limón y un chorrito de aceite.
Salar ligeramente y reservar durante 10 minutos en la nevera.
Añadir al pan rallado los dientes de ajo y el perejil, ambos picados muy finos.
Dividir en dos cada loncha de tocino y colocar una mitad sobre cada sardina; pasarlas por el pan rallado y colocar sobre una fuente de barro.
Precalentar el horno a 200 °C. Rociar ligeramente las sardinas con una mezcla de aceite con zumo de limón y hornear hasta que el pan rallado quede crujiente y dorado.
