
- 700 g de salmón limpio
- 4 manzanas reineta
- 1 cebolleta
- 1 limón
- 1 vaso de oloroso
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 vaso de caldo
- harina necesaria
- un palo de vainilla y pimienta negra
- 50 g de mantequilla
- sal
Cortar el salmón en lonchas finas; salpimentar y rociar con el vino oloroso. Mantener en la nevera una hora tapado con papel transparente de cocina.
Pelar y descorazonar las manzanas; cortar en cubitos pequeños y rociar con el zumo de un limón. Poner en un cazo y añadir el azúcar; remover con una cuchara de madera y poner a fuego suave, hasta que se caramelice el azúcar.
Cubrir con agua y dejar cocer con el palo de vainilla a fuego suave, hasta que la manzana quede blanda (el líquido se habrá reducido totalmente).
Picar la cebolla; repartir sobre los escalopines de salmón y pasar por harina. Freir en una sartén con la mantequilla fundida y reservar.
Añadir el oloroso y el caldo en la sartén y dar un hervor fuerte, hasta espesar bien la salsa. Saltear de nuevo los escalopines para templarlos en la salsa y servir en una fuente con la compota de manzana en el centro.
