
- 0,5 taza de lentejas pardinas, remojadas
- 1,5 tazas de agua
- 0,5 cucharadita de canela en polvo
- 2,2 tazas de harina de trigo
- 0,5 cucharadita de sal
- 1,2 cucharaditas de bicarbonato de soda
- 2 cucharadas de canela en polvo
- 4 huevos enteros grandes
- 1,5 tazas de azúcar
- 1 taza de aceite vegetal
- 1 taza de nueces troceadas
- 4 tazas de manzanas peladas, deshuesadas y cortadas en dados
- Precaliente el horno a 150 º C. Cubra una fuente de hornear con papel de cera engrasado.
- Ponga las lentejas, el agua y media cucharadita de canela en una cacerola y lleve a ebullición. Tape y deje cocer a fuego lento hasta que las lentejas estén tiernas (entre 30 y 45 minutos). Escurra el exceso de agua y reserve, dejando enfriar ligeramente.
- En un cuenco, mezcle la harina, la sal, el bicarbonato de soda y dos cucharadas de canela. Reserve.
- En un cuenco grande, bata los huevos ligeramente con un batidor manual. Incorpore el azúcar y el aceite, batiendo un poco más. Añada las nueces, la manzana troceada y las lentejas hervidas. Mezcle todos los ingredientes con una cuchara grande. Añada la harina con el bicarbonato y remueva hasta integrarla en la mezcla.
Vierta la masa en la fuente preparada y hornee entre 45 y 50 minutos, o hasta que, al pinchar el centro del pastel con un palillo, éste salga limpio. Deje enfriar durante 20 minutos. Desmoldee el pastel sobre una tabla de cocina y retire el papel de cera.
- Sirva caliente, acompañado de helado.
- Consejo:
Este pastel, no demasiado dulce, aúna el delicioso sabor de la manzana y el valor nutritivo de las nueces y las lentejas.
