
- 2 aguacates maduros
- 4 patatas grandes
- 1 cebolla blanca
- 2 o 3 pimientos verdes picantes (tipo guernika o padrón)
- 1 pimiento rojo pequeño
- 2 tomates rojos enteros
- 1 diente de ajo
- el zumo de un limón y una lima
- 3 cucharadas aceite de oliva
- gotas de tabasco
- sal y pimienta blanca
- tallos de cebollino para adornar
Lavar las patatas y cocerlas en abundante agua salada. Cuando estén tiernas, retirarlas a un escurridor y dejarlas enfriar. Pelar y triturar con un pasapurés hasta reducirlas a un puré fino. Añadir el zumo de lima y remover con una cuchara o las manos, amasando bien la mezcla.
Lavar y retirar el tallo y las semillas de los pimientos verdes; picar muy finitos y triturar en un mortero. Añadir a las patatas y salpimentar. Reservar en la nevera.
Abrir los aguacates longitudinalmente pasando un cuchillo alrededor del hueso; quitarlo y con una cucharita ir retirando la pulpa, dejándolo en un cuenco, con unas gotas de limón y sal.
Pelar y picar la cebolla lo más fino posible y triturar el pimiento rojo y el ajo junto al aceite con un batidor. Añadir estos ingredientes al aguacate y mezclar perfectamente, dejándolo en crema fina. Incorporar el tabasco y la pimienta y comprobar el punto de sal. Reservar en la nevera.
Pelar los tomates y retirar las semillas; cortar en cubitos menudos y reservar en el plato. Cubrir una fuente de cristal o loza mediana con un fondo de puré de patata; poner una capa de tomate y encima otra de guacamole; volver a repetir la operación hasta terminar los ingredientes, acabando el pastel con una capa de patata.
Enfriar en la nevera hasta el momento de servirla. Adornar con tallos de cebollino.
