
- 600 g calabacín
- 3 tomates rojos y enteros
- 3 huevos
- 1 cucharada maizena
- 500 ml leche
- 6 cucharadas aceite de oliva
- 1 cucharada mejorana en rama y pizca de nuez moscada
- sal
- 1 cucharada azúcar
- (mantequilla para engrasar los moldes
Lavar los calabacines bajo el grifo; cortar los extremos y con un pelador, quitar la piel en tiras anchas, reservándola. Partir los calabacines en cubitos y ponerlos en una sartén de fondo grueso con dos cucharadas de aceite; salar ligeramente y tapar, dejándolo que se pochen sin que tomen color durante 20 o 30 minutos aproximadamente. Mientras, en un cazo con un poco de agua caliente, escaldar las pieles del calabacín cinco minutos y retirar a un escurridor.
Batir los huevos junto a la leche y la maizena en un vaso mezclador; sazonar con nuez moscada y sal. Añadir el calabacín pochado, y reducirlo a puré (cogerlo con una espumadera, para eliminar el agua que haya soltado).
Engrasar unas flaneras individuales con mantequilla. Forrar el fondo y las paredes con las pieles del calabacín, colocándola en forma de cruz. Rellenar con el puré y cocerlas al baño María en el horno, hasta que estén bien cuajados, aproximadamente media hora. El horno se habrá precalentado ¿ hora antes con agua en la bandeja, para que esté bien caliente cuando se introduzcan los flanes y el calor sólo por la parte inferior.
Mientras, cocer los flanes, preparar la compota de tomate; pelar y despepitar los tomates; en una tabla picarlos finamente y echarlos en una sartén con cuatro cucharadas de aceite.
Añadir sal, azúcar y mejorana picada; rehogar a fuego muy suave, dejando que se ablanden, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando.
Cuando los flanes estén cuajados, retirar del horno y dejar cinco minutos de reposo; pasar un cuchillo por los bordes y volcar sobre los platos, acompañado del puré de tomate. Adornar con una ramita de mejorana.
