
- 3 remolachas crudas (preferiblemente biológicas)
- 3 zanahorias frescas
- 1 raíz de apio
- 1 chalota
- 1 manzana
- 3 o 4 nueces
- medio yogur griego
- 1 cucharadita mostaza en grano optativa
- hojas de ensalada verde rizada
- 6 cucharadas aceite de oliva
- sal y pimienta negra
- 50 g queso gruyère rallado y perejil picado
- grisines de pan para acompañar
Cortar tallo y raíz de las remolachas; pelar y rallar en hilos finos. Raspar las zanahorias y rallarlas también, así como la raíz del apio. Mantener en cuencos separados y aliñarlos con una mezcla de cuatro cucharadas de aceite, zumo de limón, perejil, sal y pimienta que batiremos bien hasta que emulsione bien. Reservar en la nevera hasta su uso.
Pelar y descorazonar la manzana; cortar en cubitos pequeños y dejarla en un cuencol; añadir dos cucharadas de aceite, el yogur y las nueces picaditas; mezclar y añadir mostaza en grano.
Pelar y picar la chalota en juliana y añadir a la mezcla anterior. Guardar esta mezcla en un cuenco que sirva para la presentación.
Lavar las hojas de ensalada y centrifugar. Colocar tres hojas en una fuente y rellenar cada una de ellas con las hortalizas ralladas; con la salsa en un cuenco en medio y espolvorear el plato con el queso. Servir bien fría, y acompañar de grisines de pan.
