
-16 fresas
-2 cucharadas de sésamo
-100 gr de chocolate para fundir
-unas hojas de menta
- Para las natillas:
-½ l. de leche
-3 yemas
-3 cucharadas de azúcar
-1 trozo de vaina de vainilla.
Pon la leche (reserva un poco) a cocer en una cazuela amplia. Añade el azúcar y cuando esté caliente incorpora la rama de vainilla.
Coloca las yemas en un bol, vierte la leche reservada anteriormente y mezcla bien. Añade un poco de la leche caliente de la cazuela y sigue mezclando. Vierte todo a la cazuela. Mantén al fuego (es importante que no hierva) sin dejar de remover hasta que espese un poco.
Lava las fresas con el rabito verde y después retíraselos con un cuchillo. Ensarta 4 fresas en cada palito de brocheta y al final coloca unas hojas de menta.
Funde el chocolate y extiéndelo sobre un recipiente plano y alargado. Coge las brochetas por las puntas y úntalas en el chocolate. Espolvoréalas con un poco de sésamo e introdúcelas en el frigorífico para que endurezca el chocolate. Sirve un poco de natilla en el fondo de la fuente, decora con unos hilos de chocolate y coloca encima las brochetas.
