
- 16 sepias de tamaño pequeño (1kg de sepias o similar)
- 3 cucharadas aceite de oliva
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharada pimientos dulce
- 1 cucharada pimienta negra recién molida
- 2 bolsas de tinta de calamar
- 250 ml agua o caldo vegetal ligero
- sal gorda y fina
- perejil rizado para adornar
- 2 rodajas de limón
- palos de brocheta de madera
BROCHETA DE SEPIAS EN SU TINTA
Lavar las sepias bajo el grifo, retirando pieles y cartilagos duros, si son grandes, cortarlos en cuadrados regulares de tres centímetros de ancho. Dejarlo secar sobre un paño y ensartarlas en palos de brocheta, en frío reservándolas, en una fuente. Mezclar en un cuenco de cristal el aceite, prensando los ajos pelados encima, con el pimentón y la pimienta. Remover con un pincel y untar las brochetas por ambos lados.Espolvorear de sal gorda y dejar reposar en la nevera durante 30 minutos.
Poner el caldo o el agua en un cazo de fondo grueso al fuego; añadir la tinta y remover con varillas hasta que comience a hervir, manteniendo a fuego bajo, 10 minutos. Rectificar el punto de sazón. Picar el perejil rizado finamente, reservando dos ramas enteras.
Calentar una parrilla a fuego vivo e ir asando las brochetas dos minutos de cada lado; disponerlas sobre la fuente de presentación templada y rociar con la salsa de tinta, formando hilillos con un tenedor de forma original. Espolvorear del perejil rizado y dos ramas enteras sobre unas rodajas.
