
- 4 berenjenas medianas
- 100 g jamón de york en una loncha
- 2 huevos
- 1 cucharada harina integral
- 350 ml leche entera
- 30 g mantequilla
- sal y pimienta blanca
- aceite de oliva para freír
Lavar las berenjenas y quitarles los extremos; hacer un corte longitudinal a modo de tapa. Freír las berenjenas en aceite bien caliente unos minutos para dorarlas y dejar escurrir sobre papel.
Vaciar ligeramente las berenjenas con cuidado de no deshacerlas, con una cucharita y guardar esta pulpa. Colocar las berenjenas en una fuente engrasada de horno engrasado y reservar.
Poner la mantequilla en un cazo y fundirla; añadir la harina y remover con varillas para tostarla ligeramente; retirar del fuego e ir añadiendo la leche templada, poco a poco, para que no se formen grumos. Cocer a fuego suave, hasta lograr una bechamel fina, diez minutos aproximadamente.
Cortar el jamón en cuadraditos y añadir a la bechamel, así como la pulpa de las berenjenas picaditas. Remover bien y cocer cinco minutos. Salpimentar y retirar del fuego, hasta que se enfríe la bechamel.
Separar las yemas de las claras, que montaremos a punto de nieve bien fuerte con una pizca de sal. Agregar las yemas a la bechamel ya fría, mezclándolas bien e incorporando la clara montada con movimientos envolventes para que no se bajen.
Rellenar bien cada berenjena, alisándolas ligeramente con un cuchillo e introducir en el horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos aproximadamente, hasta que se inflen las berenjenas como un soufflé. Servrir enseguida para que no se bajen.
