
16 sardinas pequeñas.
4 cucharadas de aceite de oliva.
Sal.
Para los aros de cebolla:
250 g de cebolla grande.
100 g de harina.
1 cucharada de levadura en polvo.
1 yema de huevo.
2 decilitros de leche.
Aceite abundante para freír
Sal.
Limpiamos las sardinas, las lavamos, las descamamos y las evisceramos, pasándolas por el chorro de agua fría. Les quitamos su espina central y las reservamos.
Una vez limpias y abiertas, salamos la parte interior y exterior, untamos de aceite de oliva y las colocamos en una placa de horno.
Las introducimos al horno a 200º C, durante 10 minutos hasta que se cocinen. Servimos acompañadas de unos aros de cebolla.
Elaboración de los aros de cebolla:
Pelamos la cebolla, la cortamos en aros finos y la ponemos a remojo en agua fría durante treinta minutos.
Mezclamos la harina, la levadura y la sal.
A continuación mezclamos la yema de huevo con la leche y añadimos junto con el aceite a la harina con la levadura, removiendo con cuidado y poco a poco hasta formar una crema.
Escurrimos del agua los aros y los secamos en un papel absorbente.
Sumergimos uno a uno los aros en la pasta y freímos en aceite muy caliente. Los sacamos a un plato con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite de la fritura y los servimos como base de las sardinas al horno.
Elaboración:
Deliciosas galletitas compatibles con una dieta light.
